miércoles, 29 de junio de 2011

-De Abril hasta Septiembre

Ese fue el tiempo que me hizo falta. Sólo fueron necesarias unas cuantas semanas para que mis ojos buscaran los tuyos a cada instante, para darme cuenta de que estaba confundiendo dos cosas diferentes sirvieron un par de meses, para asegurar que tú sentías algo parecido hizo falta estar en agosto, pero para que todo se fuese a la mierda tardaste aproximadamente veinticuatro horas. Pasaron veinticuatro míseras horas desde que empezaran a caer las hojas y abril se encargó de estrangular con sus garras a septiembre, para despedazar todo el tiempo que quedaba entre ellos, y sin más te marchaste. Ahora comienza otro Abril-Septiembre en el que todo ha dado demasiadas vueltas como para conseguir distinguir algo de lo que fue aquel verano. Si de los errores se aprende, yo he aprendido, pero a veces deseas que los errores dejen de serlo, porque son tan dulces mientras duran que no puedes creer que sean una simple equivocación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario